jueves, 6 de agosto de 2015
martes, 4 de agosto de 2015
5 formas de finalizar tu día con una actitud positiva
Para terminar con esta actitud debes incorporar unos pequeños cambios en tu rutina y en tu mentalidad, mismos que harán mucha diferencia.
05-Dic-2014 QuimiNet Desarrollo Personal
¿Cómo te sientes al final del día laboral? ¿Estás estresado o estresada? ¿Puedes relajarte y dejar al mundo atrás por unas horas? Unos pocos cambios en tu rutina antes de acostarte no sólo pueden ayudar a sentirte positivo, pueden ayudar a que el día de mañana tengas un gran comienzo.
Theresa Glomb, profesora de la Universidad de Carlson School of Management de Minnesota, explica: “Las cosas buenas son de tres a cinco veces más frecuentes que las cosas malas en el trabajo, pero los malos acontecimientos tienen de cinco a 10 veces más impacto que las cosas buenas”.
Aquí te decimos cómo finalizar cada día con una actitud positiva:
1. Encuentra algo en tu día para estar agradecido
¿Recibiste a un cliente nuevo? ¿Disfrutaste de un buen almuerzo con los compañeros de trabajo? ¿Recibiste un cumplido sobre tu presentación? No dejes que un incidente desagradable determine tu estado de ánimo después de salir de la oficina. Anota en tu agenda diaria las cosas que te hicieron feliz o las cosas que has hecho bien. Escribe estas cosas positivas en un pedazo de papel y ponlo en un frasco grande, al final del mes o del año revísalo. Hay persona que a le vez que depositan sus pedazos de papel, también depositan dinero.
2. Toma un descanso de las redes sociales
A la vez que es divertido ponerse al día con los amigos en Facebook, Instagram, Twitter o Pinterest, también puede ser estresante y, de hecho, puede conducir al descontento si empiezas a comparar tu vida con la de los demás. Haz una revisión rápida, pero no pases toda la noche en línea.
3. Encuentra tiempo para hacer ejercicio
Contrariamente a la antigua creencia de que el ejercicio en la tarde puede interferir con el sueño, un estudio demostró que éste tiene beneficios en cualquier momento. Incluso un paseo antes o después de la cena puede levantar tu estado de ánimo y aliviar la tensión. Si eres capaz de salir a la calle al aire fresco, es mucho mejor.
4. Lee algo de inspiración
Una buena manera de terminar cada día es encontrar algo que te recuerde lo afortunado que eres, así como inspirador para seguir haciendo un gran trabajo. Lo que elijas es totalmente personal. Hay libros de afirmaciones diarias; una biografía de tu héroe personal; un libro religioso o espiritual; sonetos de Shakespeare. Sea cual sea tu elección, date el regalo de unos minutos para leer y reflexionar antes de apagar la luz.
5. Mantén una perspectiva equilibrada
No importa lo duro que trabajes, nunca hay suficientes horas en el día. Algunas tareas tendrán que ser prorrogadas hasta mañana. Esfuérzate para mantener el equilibrio entre tu trabajo y tu vida personal. Recuerda la importancia de cada uno de estos ámbitos para ti. Se necesitan los dos.
4 maneras de lidiar con el miedo a fracasar
4 maneras de lidiar con el miedo a fracasar
Al toro hay que tomarlo por los cuernos, dice la voz popular, pero se hace de forma consciente y responsable. Aquí te presentamos cuatro formas de hacerlo.
12-Dic-2014 QuimiNet Desarrollo Personal
Cada persona en algún momento de su vida tiene que lidiar con el miedo.
El miedo al fracaso es un verdadero problema dentro del ámbito laboral. Puede arruinar la productividad, destruir sueños o hasta impedir que un emprendedor construya el negocio que pasó toda su vida soñando. El miedo roba vida y alegrías.
Por otro lado, existen personas audaces que transforman su rededor, consiguen sus objetivos enfocando su mente y energía hacia la consecución de estos mismos.
Sin embargo, ellos también alguna vez tuvieron miedo.
Para lograr algo grande, se debe empezar por hacer algo grande. ¿A qué nos referimos? Una de estas cosas grandes es superar el miedo al fracaso. Y esto último no se puede ni comprar, ni acudiendo con el consultor o “brujo” de confianza.
Las personas tienen que tratar con él de otras maneras. Aquí hay cuatro de ellas que los expertos han descubierto para ayudar a lidiar con el miedo al fracaso.
1. Acepta que el fracaso podría suceder
Todos, o la mayoría, tememos a lo desconocido. Para lidiar con este miedo, hay que hacer a un lado el tema de lo “desconocido”. Aquí te decimos cómo: Date cuenta de que el fracaso está incluido en cualquier iniciativa que realices.
Las personas tienen que reajustar su visión acerca del “fracaso”. Se tiende a pensar que el fracaso es un mal paso, pero no es cierto.
El “fracaso” es una cuestión de perspectiva. Se puede fracasar al iniciar una empresa u otro objetivo. Una vez pasada esta etapa, se debe observar lo que se ha aprendido, es decir, se está a un paso más del éxito ya que se ha conocido lo que no se debe hacer. Así que también se obtendrá más experiencia y mejor información al respecto.
Thomas Edison dijo: “Fallé en mi camino hacia el éxito”. Un montón de fallas se pueden convertirse en una montaña de éxito. El fracaso es temporal, pero el éxito es permanente.
2. Encuentra la verdadera causa de tu miedo y resuélvelo
Cuando tememos al fracaso, estamos en un momento crucial del desarrollo personal. Estamos admitiendo que algo es más grande que nosotros. En este caso es nuestro miedo.
Da un paso atrás mentalmente y haz esta pregunta: “¿De qué tengo miedo realmente”. A veces la idea de “fallar” no es lo suficientemente clara. Hay algo más, algo concreto.
Sigue pensando y encuentra los grandes monstruos que te han estado enloqueciendo:
“Me temo que no vamos a ser capaces de obtener suficiente financiamiento”.
“Me temo que voy a meter la pata con mi presentación”.
“Me temo que los desarrolladores no cumplirán con los plazos de producción”.
“Tengo miedo de que mi lista de contactos no es lo suficientemente grande”.
“Me temo que mi marketing de contenidos es una basura”.
¿Qué hacer ahora que has encontrar el origen de tus miedos? Puedes resolverlo por tu cuenta o pedir ayuda.
Esto puede tomar varios intentos. Una vez que entiendas por qué tienes miedo, se puede tratar el problema en lugar de sufrir el miedo.
3. Nunca dejes de perseguir tus metas
El miedo nunca debe alejarte de tus metas. Tan grande y real como es el miedo, así lo son tus metas y sueños.
Una vez que hayas aceptado que el fracaso va a suceder, prepara un plan para volver a estar arriba. Otro negocio, otro objetivo que conquistar. Otro de los retos para superar.
En el momento de empezar a hacer algo audaz de nuevo, esos temores van a volver. Pero para entonces, ya habrás aprendido la lección de que tus temores no son dignos de conservarlos.
E incluso si tus peores temores se hacen realidad, siempre tendrás metas a seguir.
4. Haz lo que temes
“Haz lo que temes y el miedo desaparecerá”: (David Joseph Schwartz)
Al hacer la misma cosa que temes, el miedo desaparecerá. ¿Tienes miedo de fracaso? Ve adelante y falla.
Curiosamente a menudo se teme mucho lo que más se desea. Si podemos darnos cuenta de que al otro lado de nuestros miedos se encuentra el éxito, estaremos más dispuestos a hacer lo que tememos.
Es fácil escribir todo esto. Pero sabemos que es mucho más difícil hacerlo realidad. Pregunta a cualquier persona exitosa acerca de sus miedos y cómo los venció.
Todos y cada uno de ellos ha experimentado el miedo. Pero también lo han enfrentado.
Y tú, ¿de qué tienes miedo?
Si pensamos en una persona súper productiva, en términos laborales, ¿en quién piensas?, ¿qué tipo de cosas hace esta persona?
Estas personas logran ser muy productivas al realizar sus tareas con un enfoque más inteligente, es decir, tienen la actitud correcta y emplean una serie de acciones o “trucos”.
Aquí están algunas de esas acciones sobre las cuales debes echar mano y empezar a integrar en tus mañanas para ser más productivo:
1. Finaliza una tarea de inmediato
Las personas muy productivas completan una tarea rápida por la mañana para definir el tono y la actitud que tomarán durante el día. Es una forma de establecerse mentalmente en el nivel de productividad que se requiere para el día. Es un trampolín que sirve para orientar el pensamiento. Incluso si es una tarea pequeña se tiene que realizar.
2. Disfruta de una recompensa por completar una tarea matutina
Las recompensas personales son un factor decisivo para la productividad. Puedes decirte a ti mismo “cuando terminar esa tarea, iré a la cafetería que está cerca de la empresa y me compraré un café capuchino”. Tener esas motivaciones frente a ti te ayuda a eliminar las tareas difíciles o adicionales. Sólo asegúrate de medir el tiempo necesario para conseguir realmente esa recompensa.
3. Elimina la mala actitud por la mañana
Las personas más productivas en la oficina tienen actitud de productividad. Si inicias tu día pensando que vas a estar sobrecargado, estresado y empantanado, así será. Cambia tu actitud sobre el trabajo y comienza con la mentalidad de que vas a lograr todo lo que tienes planeado.
4. Come un desayuno saludable
Se podría pensar que el desayuno es opcional. Después de todo, ¿no es mejor simplemente aguantar el hambre por la mañana y comer cualquier cosa? La gente súper productiva desayuna. Ya sea un huevo duro y un poco de fruta para obtener una proteína y un aporte de azúcar natural. Tener hambre en tu escritorio puede ser una distracción. Evita las donas y la comida chatarra poco saludables.
5. Programa cada llamada de teléfono con antelación
Para algunos, un día productivo significa hacer muchas llamadas telefónicas durante la mañana. Y eso está bien, pero necesitan estar programadas. Programa tus llamadas, incluso si esto significa estar en ello durante 30 o 60 minutos. Cuando tienes un plan, se puede lograr correctamente. No confíes en la aleatoriedad.
6. Y a continuación, apaga el teléfono
Ese pequeño teléfono “inteligente y brillante” es una gran distracción para la gente productiva. Úsalo sólo cuando realmente se necesita para hacer una llamada o usar una aplicación. De lo contrario, aparte ese teléfono o al menos desactiva el timbre y la vibración.
7. Nunca leas un sitio de noticias más de una vez
No estamos hablando de que sea malo leer las noticias durante la mañana. El problema de invertir un montón de tiempo leyendo las noticias es que se crea un hábito de distracción. Está bien leer las noticias una vez en la mañana, pero luego concéntrate en el trabajo solamente.
8. Evita a las personas “lentas”
Las personas que son muy productivas tienden a evitar a los indecisos en la oficina, a los cascarrabias que no terminan nada, los que siempre se quejan y actúan como si el mundo fuera a hacerles sentir miserables. Salúdalos en el pasillo pero no te instales en una plática de más de un minuto con ellos.
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